Amistad. (Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad).
1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
2. f. Merced, favor.
3. f. Afinidad, conexión entre cosas.
4. f. ant. Pacto amistoso entre dos o más personas.
La amistad se demuestra en la preocupación por el amigo, interesándose por su bienestar, por sus problemas y logros. Por esto procura reunirse, comunicarse o convivir con él. Un amigo es el que está en todo momento, el que te levanta cuando estás decaído. Es en la TURBACIÓN donde la amistad se pone a prueba. Cicerón comenta: «Sólo en el peligro se conoce al verdadero amigo».Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo. La VERDADERA amistad dura toda la vida.
La definición es buena, que se cumpla, ya es otra cosa. Preocupación por el amigo, por supuesto, en lo bueno, es decir, en un examen con una notaza, un trabajo conseguido, el hombre de tu vida o la fiesta del siglo. Y también en lo malo, que por muy felices que seamos, lo padecemos. En la salud y en la enfermedad, esto incluye catarros, muelas que desaparecen a la fuerza y granitos en la frente, haciendo alusión a las causas más corrientes...Y si, hasta que la muerte nos separe. No es una boda, lo sé. Pero al fin y al cabo es una unión entre dos personas aunque no cumplan todos los puntos.
Procura reunirse, comunicarse o convivir con él. Para ello existen móviles para hacer llamadas a cualquier hora del día para poder escuchar lo mencionado anteriormente y ordenadores con unas redes sociales que van de maravilla, te lo aseguro. Y del messenger ya ni hablamos, que gran programa, a cuantas personas une y desune, alegra y entristece. Un chollo en toda regla.
Es el que te levanta cuando estás decaído. Hace gracias, sube fotos, manda mensajes y contrata hasta a MIliki si hace falta sólo por verte sonreír cuando un intento de lágrima intenta desbordarse. Porque de verdad es feliz viéndote feliz y lo hace de forma totalmente gratuita y sin esperar nada a cambio.
Sólo en el peligro se conoce al verdadero amigo. Qué gran frase. Tener a alguien cuando las cosas nos van bien, va de maravilla. Amo poder celebrar con una persona que me importa todos mis logros, no sabes cuanto, pero..también agradezco en momentos en los que la enajenación mental se apodera de nosotros un dedito que me toque un hombro y me diga, ¡ey! que estoy aquí y como no se te ocurra sonreír vas a ver lo que vale un peine.
No soy perfecta. Tampoco quiero serlo. Pero tengo un móvil que coge llamadas a las 3, 4, 5 y 6 de la mañana si hace falta para solucionar el mundo, un ordenador que manda unos mensajes, sube fotos y puede mantener unas conversaciones formidables. Me encanta tomar café, té y agua del grifo si hace falta en cualquier lugar del mundo si con ello consigo ver una sonrisa. También me gusta salir a celebrar una una nota, fin de año o el cambio de camiseta de bob esponja (en el caso de que esto ocurra algún día) pero quedarme en un coche, unas escaleras, un portal o una silla escuchando e intentando ayudar en lo máximo que pueda, también me gusta. No se me da bien contar chistes, lo reconozco, pero lo intento y aunque rías solo por la poca gracia que tengo, me es suficiente para ser feliz.
Yo he intentado estar ahí siempre, dar lo mejor de mí en todo momento, ser fiel en cada ocasión sin inventarme historias, hacer montajes con mentiras y poner como prioridad a personas que tan apenas conozco.
Y tu, ¿puedes decir lo mismo?

yo sí, y además, contigo es muy sencillo, porque me sale solo :)
ResponderEliminarTe quiero rubita (L)