sábado, 19 de marzo de 2011

...

- Si tu me bajaras la luna... dijo ella.
- Yo te bajo lo que tu quieras... contestó él.
Hazlo directamente, no me prometas cosas que nunca vas a cumplir. No necesito una luna, un coche de gama alta, una mansión perdida en una isla virgen.
Necesito un pequeño detalle, una sorpresa, un mensaje, oír tu voz cuando menos me lo espero.

"Esa persona alegre y sonriente, es tal vez la misma que a solas por las noches… se queda dormida después de tanto llorar"

No hay comentarios:

Publicar un comentario